El Fresco novelesco
« Tres novelas. Tres historias. Un mismo universo. »
Una obra no siempre se construye según un plan trazado. A veces, una primera novela pide naturalmente una segunda. Luego ciertos personajes continúan viviendo, ciertas preguntas permanecen abiertas, y un universo se despliega poco a poco hasta formar un conjunto coherente.
Así nació mi fresco novelesco.
Reúne Mientras pueda decirte te amo, A las puertas de las estrellas y Los Meandros del Olvido.
01. Un fresco en lugar de una trilogía
Hablo de fresco novelesco más que de trilogía. El matiz es importante.
Una trilogía supone a menudo una trama dividida en tres partes, que se lee generalmente en un orden preciso. Mi enfoque es distinto.
Cada novela posee su propia historia, su ritmo, sus personajes principales y su desenlace. Cada una puede descubrirse de manera independiente.
El fresco aparece cuando se leen juntas.
02. Tres miradas sobre una misma aventura humana
Mientras pueda decirte te amo explora los impulsos del corazón, las heridas íntimas y la manera en que un encuentro puede transformar una existencia.
Con A las puertas de las estrellas, el horizonte se amplía. Los destinos individuales se encuentran con desafíos más vastos. Los personajes evolucionan en un mundo donde la Historia, las elecciones personales y los acontecimientos colectivos se entrecruzan.
Los Meandros del Olvido lleva esta primera etapa hacia su plenitud. La memoria, los silencios, las verdades ocultas y los lazos invisibles entre los seres ocupan un lugar central, sin renunciar jamás a la tensión novelesca.
Cada novela posee su identidad. Juntas, ofrecen una lectura más profunda.
03. Ecos en lugar de repeticiones
Lo que conecta estos tres libros no es una trama continua. Son resonancias.
Personajes reaparecen. Acontecimientos cobran un nuevo sentido. Ciertas escenas encuentran, cientos de páginas más adelante, una luz inesperada.
El lector fiel descubre poco a poco que cada novela enriquece las anteriores.
El fresco no repite. Profundiza.
04. Una lectura a varios niveles
Deseaba ofrecer dos experiencias de lectura.
La primera consiste en leer una sola novela. La historia es completa.
La segunda consiste en recorrer el conjunto del fresco. El lector descubre entonces un universo más amplio, donde los lazos entre personajes, lugares y temas aparecen progresivamente.
Cada lectura añade una nueva capa de profundidad.
05. Una libertad preservada
Esta construcción me permite también conservar una gran libertad de escritura. Puedo cambiar de escenario, de tono, de época o de registro sin perder el hilo conductor.
Las historias evolucionan. Los personajes cambian. Pero las grandes interrogantes permanecen.
La memoria. La transmisión. El amor. Los secretos. Las elecciones que orientan una vida. La manera en que el pasado continúa habitando el presente.
06. El comienzo de un conjunto más amplio
Con Los Meandros del Olvido, este primer fresco encuentra su culminación. No cierra, sin embargo, mi obra. Constituye su primer gran movimiento.
Otras novelas vendrán a explorar nuevos territorios, otros personajes y otras formas de suspenso. No prolongarán necesariamente este fresco. Prolongarán una misma forma de explorar la condición humana.
Pues, más allá de las tramas, una convicción guía cada uno de mis libros: una obra no se construye acumulando publicaciones, sino mediante la coherencia de un universo.
Es esa coherencia la que busco edificar, novela tras novela.
« Una obra no se construye acumulando publicaciones, sino mediante la coherencia de un universo. »
— Rida Lamrini
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